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Achao 2009 En el patrimonio musical chilote, no ha sido posible, hasta ahora, encontrar partituras que registren los repertorios musicales de las comunidades isleñas durante el período de las misiones jesuitas, desde la fundación de la iglesia de Achao hasta la expulsión de la orden, ocurrida en 1767. Hasta es probable que dichas escrituras nunca hayan existido, debido a que la estrategia misional adoptada por la orden ignaciana fue distinta al sistema de reducciones de indios practicado en la zona amazónica del Paraguay y Bolivia. En Chiloé, la actividad evangelizadora se realizaba mediante las denominadas “misiones circulares”, que consistían en visitas periódicas de los evangelizadores a las comunidades radicadas en cada isla. Así, los grandes templos, como el de Achao, sólo reunían a la cristiandad con ocasión de determinadas fiestas del año litúrgico. Considerando esta situación, el establecimiento en Achao de una capilla de músicos permanentes y con escuela de canto e instrumentos no resultaba apropiado a las circunstancias. Como contraparte, se desarrolló una variada práctica musical religiosa de tradición oral, la que se ha preservado y enriquecido hasta nuestros días, sin haber sufrido discontinuidad alguna. Por tanto, puede afirmarse que en Chiloé estamos frente a un caso de patrimonio musical religioso, históricamente continuo desde su génesis, en donde aún puede apreciarse el vínculo con las tradiciones europeas traídas por los misioneros. Son, principalmente, los aspectos reseñados los que nos han motivado a realizar este festival, en donde se reúnen las músicas de la devoción cristiana, mariana y a los santos patronos con las interpretaciones académicas de música antigua colonial. Cabe señalar que los conjuntos invitados este año presentarán repertorios con una dedicación especial al legado jesuita. Por ello, radicar el centro de estas prácticas musicales en el recinto histórico y patrimonial de la iglesia de Santa María de Loreto de Achao constituye una acción por demás apropiada y hasta necesaria. También es importante destacar la participación directa de niños y jóvenes músicos pertenecientes a diversas comunidades de Chiloé, quienes han federado sus voluntades y esfuerzos para recrear uno de los repertorios más representativos —y, a la vez, únicos en el mundo— del encuentro espiritual y musical entre las culturas europeas cristianas y los pueblos originarios americanos. Desde aquí agradecemos también a los profesores y padres de esos niños, que con esfuerzo y entusiasmo han sabido comprender, valorar y comprometerse con el desarrollo cultural y espiritual de sus hijos. También agradecemos el esfuerzo y dedicación empeñados por la comunidad de la Parroquia de Santa María de Loreto de Achao, y especialmente de su Centro de Iniciativas Culturales y Museo de la Evangelización, con quienes planificamos, organizamos y desarrollamos este hermoso proyecto. Tal como el año pasado, la presente versión del festival contempla efectuar un registro fonográfico digital “in situ” de las actividades que se desarrollarán durante los cinco días de duración del festival. Por ello agradecemos a la Ilustre Municipalidad de Achao y a Carabineros de Chile - Subcomisaría de Achao, quienes nos han brindado su colaboración especial para asegurar un ambiente acústico apropiado al registro del sonido de estos conciertos. Asimismo, encarecemos la colaboración que puedan prestarnos el público y los vecinos de la Parroquia de Achao, evitando ruidos y actividades en las calles aledañas que pudieran obstaculizar un adecuado registro sonoro. Así, esta bella música será aún más inolvidable. Sergio Candia Director Estudio MusicAntigua Pontificia Universidad Católica de Chile ************************************************ En el origen de la idea de realizar este festival ha estado la intención de apoyar y consolidar la labor de estudio, preservación y difusión de patrimonio religioso y musical de Chiloé, labor realizada ya durante varios años por el Centro de Iniciativas Culturales del Museo de la Evangelización de la Parroquia de Achao. Por ello, durante la primera versión del festival comenzó la planificación de acciones destinadas a lograr en el mediano plazo que la valiosa colección de material audiovisual atesorada por la Parroquia de Achao pueda tener una catalogación apropiada, que permita darla a conocer al mundo académico y a los estudiosos del patrimonio cultural de los pueblos, tanto a nivel nacional como internacional. Asociados con este objetivo, tres musicólogos chilenos han realizado colaboraciones que debemos mencionar aquí. Sebastián Gallardo y Ursula San Cristóbal llevaron adelante el proyecto denominado “Catalogación y digitalización del material audiovisual y sonoro de la Parroquia Santa María de Loreto de Achao” (financiado por el Fondo de la Música Línea Fomento a la Investigación de la Musica Nacional, Folio 3CL13113200865326). Sus principales objetivos fueron:
El material audiovisual existente en la Iglesia de Nuestra Señora de Santa María de Loreto de Achao está compuesto, fundamentalmente, por registros sonoros y audiovisuales de celebraciones religiosas, encuentros y festividades en los que participan miembros de la comunidad de Achao y de las distintas islas que conforman el archipiélago de Chiloé. Dentro del marco festivo, reaparecen músicas ligadas a las prácticas rituales comunitarias de los primeros años de la colonización y evangelización europea en Chiloé, las cuales aún conservan el sentido simbólico, religioso y estético de los primeros misioneros jesuitas. A pesar de su parentesco, sería ingenuo afirmar que dichas músicas se han mantenido intactas a lo largo de la historia: su existencia actual es estrictamente posible gracias a la reelaboración que las comunidades chilotas han efectuado sobre éstas a lo largo del tiempo. El sello estético que los grupos humanos de distintas épocas han impreso sobre las múltiples piezas musicales festivas –actualmente vigentes-, permite postular el carácter patrimonial de dichas músicas. He ahí la importancia de preservar este bien cultural a través de acciones concretas de clasificación y registro de la información, las cuales apuntan, primeramente, a la creación de un catálogo. Dicha iniciativa surge de la comunidad de Achao, la que ha expresado su deseo de instalar un sistema de organización del material patrimonial conservado en la Iglesia de Nuestra Señora de Santa María de Loreto, que permita un fácil acceso a éste, tanto para la comunidad chilota como para los investigadores de diversas áreas que demuestren interés por el patrimonio oral local. La creación de un Catálogo constituye un primer paso para la constitución de un Archivo, lo que -sin duda- contribuirá al develamiento de nuevos horizontes en el campo de la investigación musical (como por ejemplo, el estudio relacional entre estas músicas devocionales documentadas y la música colonial), y establecerá nuevos puntos de convergencia entre las múltiples disciplinas interesadas en el tema, entre las que se cuentan a la Musicología, la Historia, la Folklorología, la Antropología, la Estética y otras más. El el músico, historiador y musicólogo Víctor Rondón, por su parte, ha colaborado con el festival realizando una adaptación de su edición del Cancionero Misional “Chilidúgú”, especialmente dedicada a la ejecución en las voces e instrumentos de niños chilotes, cuyos orígenes familiares remiten precisamente al encuentro de las culturas originarias del archipiélago de Chiloé y la matriz cultural hispana. Consignamos aquí extractos de una reseña de la investigación de Rondón, realizada por el musicólogo Rodrigo Torres y publicada en la Revista musical chilena, v.52 n.190 Santiago julio de 1998: “El fervor evangelizador de la Compañía de Jesús fue el motor principal de su actividad en el reino de Chile (1593-1767), y este ganar para la iglesia las almas de los nativos del nuevo mundo fue la cruzada a la que se incorporó el cura bávaro Bernardo de Havestadt (1714-1781), en el período de apogeo de las misiones jesuitas en la colonia. La intensa experiencia vivida, los encuentros y desencuentros con los indígenas que visitó, la pérdida de su equipamiento e, incluso, el fortísimo golpe propinado a su misionera cabeza por un joven pehuenche, probablemente gatillaron su propósito de realizar una obra que le tomó muchos años en terminar y varios más en publicar. Se trata de su Chilidúgú sive tractatus Linguae Chilensis, escrito en la Araucanía (aprox. 1752-1756) y en Santiago (1756-1765) y publicado tras muchas vicisitudes poco antes de su muerte en Westfalia, en 1777. A la fecha el libro constituye la única fuente conocida en la que se encuentran cantos misioneros con textos en mapudúngún y música "puesta en solfa". Señala Rondón que el Chilidúgú es, en esencia, una obra para la enseñanza y aprendizaje de la lengua mapuche, pero por sobre todo nos parece es un intento de instalación en el núcleo duro de la cultura mapuche, al interior de su lengua, el mapudúngún, las categorías básicas del aparato conceptual e ideológico que sustentaba a la empresa evangelizadora, eclesiástica e imperial a la vez, intento que representa la última estrategia jesuita de dominio –antes de su extrañamiento— de uno de los pueblos indígenas más refractarios a dicho proceso de todo el continente. Esta publicación constituye una sólida y documentada instalación del tema misional en la agenda musicológica local. Por una parte entrega valiosa información musicológica sobre esta fuente y la música misional jesuita en Chile y, por otra, ofrece los frutos iniciales de un laborioso investigador en esta área. Rondón avanza más allá de la elucidación meramente descriptiva de las fuentes documentales con las que trabaja, establece relaciones e interpretaciones que problematizan renovadoramente el fenómeno de las misiones, lo conectan con su entorno étnico y cultural, y sugiere una interesante apertura al pasado como proyección al presente, cuestión que si bien está sólo sugerida constituirá, sin duda, una importante línea de investigación a desarrollar en futuros trabajos.” ************************************************* Músicos y conjuntos participantes Coro de Niños Huilliches de Molulco Dir.: Gabriel Coddou K. El Coro de Niños Huilliches de Chiloé fue creado por Gabriel Coddou Espejo en 1993 bajo el alero del Fondo de Desarrollo de la Cultura y las Artes del Ministerio de Educación. Este pequeño Coro está integrado por alumnos de la Escuela Rural “Molulco”, en la comuna de Quellón, la más austral de la Isla Grande de Chiloé. Esta escuela es la que cuenta con mayor alumnado de las existentes en la Comunidad Huilliche de Chiloé y a ella concurren alumnos de varias localidades rurales. Único en su especie, este coro tiene como especial característica la de cantar canciones del repertorio coral universal traducidas al huilliche, con el objetivo de dar a conocer esta hermosa lengua originaria, dialecto del mapuzungun, casi olvidada en Chiloé por haber sido prohibida hace ya más de doscientos años, al igual que casi toda esa cultura ancestral. ¿Por qué canciones traducidas al huilliche y no canciones huilliches propiamente tales? Porque no quedan canciones huilliches aptas para ser cantadas por un coro de niños; las pocas que se conocen son más bien de tipo ritual o tienen texto en español y todas son posteriores al llamado “descubrimiento” de América. En estos 15 años de existencia, en los que han pasado varias generaciones de niños, el Coro ha realizado un nutrido trabajo de difusión musical dando conciertos y haciendo presentaciones en Chiloé, Puerto Montt, Puerto Varas, Osorno, Concepción, Valdivia, Valparaíso y Santiago. En enero de 1998 el Coro grabó un disco compacto junto al Conjunto Syntagma Musicum de la Universidad de Santiago con la obra “Chilidugú” también llamada Cancionero Jesuita Mapuche, del misionero jesuita alemán Bernardo de Havestadt. En enero del 2000 se realizó la grabación fonográfica con una selección de las canciones contenidas en el libro “Aprendamos cantando algo de la hermosa lengua de los Huilliches”, bajo el mismo nombre, para ser distribuido en las escuelas y colegios de la Comunidad Huilliche de Chiloé y en otros del resto del país. En 1998 la Escuela Rural “Molulco” fue designada Escuela Artística por el Ministerio de Educación y ha podido acceder a proyectos especiales y realizar giras tanto dentro como fuera del país (Bariloche-Argentina). Bajo la conducción de su actual director, después del repentino deceso de su director fundador en enero de 2004 , el Coro se ha presentado en innumerables oportunidades entre las que destacan: la XXVI Feria Internacional del libro de Santiago en octubre de 2006. Una gira por la X Región en diciembre de 2006 en el marco de un proyecto financiado por el Fondo Nacional de Escuelas Artísticas (FNEA).Dos importantes actuaciones en el VI y VII Festival Internacional de Música Barroca Latinoamericana de Calera de Tango el 2007 y 2008 respectivamente. En marzo de 2008 realizó una gira de conciertos por las ciudades de Puerto Montt, Valdivia , Concepción , Bariloche – Argentina , y el concierto final de este proyecto financiado por Fondo Nacional de Escuelas Artísticas se realizó en la Sede del Cacicado Huilliche de Compu – Molulco. Junto con sus innumerables actuaciones en las que ha ofrecido el “Cancionero Jesuita” en diversas versiones, el coro también interpreta canciones del repertorio coral universal traducidas al Huilliche, y últimamente está trabajando un nuevo repertorio: “Poesía hecha Canción”. Textos inéditos que en su mayoría forman parte del trabajo del taller de literatura de la Escuela de Molulco y que son traducidos y musicalizados. Orquesta Infantil del Liceo Insular de Achao y Villa Quinchao Dir.: Oscar Andrés Zapata Esta agrupación nace con el apoyo de la Corporación Municipal de Quinchao, como parte de los talleres de la jornada escolar completa del Liceo Insular de Achao y de la Escuela Rural Teresa Cárdenas de Villa Quinchao, a mediados del año 2006. Luego de un periodo de aprendizaje, ambas escuelas realizan diferentes presentaciones de los resultados de sus respectivos talleres, entre las que destacan una presentación en el día de la Educación Diferencial, en 2007, en el Gimnasio Municipal de Achao, a lo cual ha seguido, en 2008, un concierto en dependencias del Liceo Insular de Achao, la presentación en la conmemoración de las Glorias Navales, en el Gimnasio Municipal de Achao y una presentación en la ceremonia de entrega del Maletín Literario en la Biblioteca Pública de Achao, además de participar en ceremonias propias escolares. A comienzos del año 2008, ambos talleres se unen para realizar un concierto educativo en la Escuela Rural Teresa Cárdenas de Villa Quinchao. En Diciembre del mismo año, estos niños realizan su primer concierto de Navidad como orquesta infantil, presentándose a la comunidad con el nombre de Orquesta Infantil del Liceo Insular de Achao y Villa Quinchao, en la Iglesia Santa Maria de Loreto de Achao. La presentación de esta orquesta junto al Coro de Niños Huilliches de Molulco en este Festival constituye un nuevo hito en el proceso de desarrollo y consolidación de la labor educativa y cultural de esta agrupación, la que ha contado también con la activa colaboración de los padres y apoderados de los niños participantes. Estudio MusicAntigua Pontificia Universidad Católica de Chile Fundado en 1993 en el Instituto de Música de la Universidad Católica de Chile, este grupo vocal e instrumental se ha dedicado a la investigación e interpretación de repertorios musicales de la Edad Media, el Renacimiento y el Barroco, centrando su labor en los últimos años en proyectos de interpretación del repertorio barroco, dirigidos por Gina Allende y Sergio Candia. Las interpretaciones y producciones artísticas del conjunto incorporan frecuentemente un trabajo con artistas del teatro y la danza, investigando en los vínculos entre la representación, los códigos de la gestualidad y los estilos musicales del período. Una parte significativa de estas investigaciones artísticas están orientadas a las expresiones del arte barroco seculares pero de inspiración religiosa, las que constituyen una riquísima fuente para el hallazgo del imaginario musical colectivo hispanoamericano. La consideración de claves culturales y estéticas que permiten establecer vías de continuidad entre el pasado y el presente americano se une a la permanente búsqueda de un sentido nuevo, o bien renovado, en la interpretación del repertorio musical presentado en sus programas de concierto y registros fonográficos. Desde su fundación, el conjunto ha realizado discos, grabaciones para la televisión y conciertos en Chile, Perú, Bolivia, Argentina, Paraguay, Colombia, Ecuador, Costa Rica, Alemania, Holanda y Francia. Ha editado cuatro discos compactos: “Pour la flûte” (1996), con obras para flauta de compositores del barroco francés, “A tocar, a cantar, a baylar” (2003), con 19 obras contenidas en la “Antología de la Música Colonial en América del Sur”, de Samuel Claro, “Pajarillo que al alba. Cancionero musical del Príncipe de Esquilache” (2006) y “Pasionaria. El misticismo musical americano del Barroco a la tradición oral” (2008). Estas últimas producciones han contado con los auspicios de la Dirección de Investigación y Postgrado de la Universidad Católica de Chile, del FONDART y el Consejo de la Cultura del Estado de Chile. El estreno mundial, en mayo de 2004, de “Zuipaquî. Santa Maria”, un juego de Vísperas a la Virgen y Misa de las misiones jesuitas del siglo XVIII en Bolivia constituye un hito relevante en la producción de este conjunto. Con esta realización el Estudio MusicAntigua clausuró el Festival Internacional de Música Renacentista y Barroca “Misiones de Chiquitos”, en Bolivia, siendo aclamado por la prensa, el público y la crítica especializada boliviana y chilena. Cantores y Rezadores de Chiloé "Ser rezador es un oficio para ellos, pero el rezador o novenero no cobra. En los tiempos que corren, si hay que ir a buscarlo en vehículo, se va y se paga, porque el rezador es una persona especial. Si son Fiscales o Patrones (entre otras cualidades de éstos está el que saben rezar) dirigen a su comunidad y participan activamente en la organización de la Fiesta Patronal. Pero normalmente los rezadores son "buscados" para las novenas de difuntos, velorios, rezan el Mes de María en sus comunidades, la novena de la imagen patrona. Esto no necesariamente lo debe hacer el Fiscal o Patrón de la capilla. En algunos casos son "suplicados" especialmente, pero cuando se trata de los velorios ellos se hacen un deber, si son del sector, en asistir y rezar un rosario, que no es lo mismo que la novena. En este último caso, "el dueño" de la novena o del difunto siente el deber de atender bien y privilegiadamente al rezador y entregar un aporte en dinero "de lo que sea su voluntad", porque ellos no cobran. Es más, el “dueño” se hace un deber en brindarle el máximo de comodidades. De lo contrario, para el dueño no tiene validez. Ellos, según sea el lugar de donde provengan, acompañan a la familia desde la agonía hasta terminada la novena, una vez sepultada la persona. Si por las inclemencias del tiempo el sacerdote no puede llegar hasta la isla, le dan sepultura. En el caso de los velorios, son los últimos gastos que hace el finado o finada. Y cuando es por aniversario o "recordatorio" tiene el mismo significado: recordar como Dios manda al ser querido. Pero creo que le he dado muchos rodeos. Es lo que yo conozco, los investigadores no se qué puedan decir, pero esta es la mirada simple de una chilota que no tiene influencias académicas. (Bernardita Oyarzún, Achao)" ***************************************** Cancionero Misional Chilidugú del jesuita Bernardo Havestadt (1714-1781) (Notas al concierto del 12-13 de enero) Es bien sabido que la música, y especialmente el canto, fue una de las estrategias más eficaces para la evangelización de la población nativa americana durante el período colonial. Todas las órdenes religiosas implementaron un repertorio de canciones cuyo texto (los mandamientos, las principales oraciones y otros contenidos catequéticos) fue fijado por los Concilios Limenses, a fines del siglo XVI, para todos los territorios del arzobispado del Perú, del cual eran sufragáneos los obispados chilenos de Santiago y La Imperial, mientras que el material melódico, siempre cambiante, provenía de la tradición individual del propio misionero. En Chile contamos con varias fuentes jesuitas de los siglos XVII y XVIII que contienen tal material, con distinto grado de explicitación respecto de sus contenidos musicales, pero ninguno tan excepcional como el que nos legara el jesuita, de origen alemán, Bernardo Havestad (1714 – 1781), quien, en su obra Chilidugu sive tractatus linguae chilensis (1777), incluye una colección de diecinueve canciones en lengua mapudungun. La experiencia misional de Havestadt en el sur de Chile a mediados del siglo XVIII, a uno y otro lado de la cordillera andina, lo convirtieron en un gran conocedor de la lengua araucana, lo que le permitió elaborar su monumental tratado que empezó en tierra mapuche, lo desarrolló en su retiro en el colegio de la orden en Santiago, y terminó en el exilio en su patria, adonde regresó tras la expulsión de la orden en 1767. Havestadt adaptó a los textos catequéticos, melodías que él había aprendido durante su infancia y juventud en su Colonia (Alemania) natal. Estas melodías tienen diversa proveniencia: desde himnos gregorianos medievales, hasta canciones congregacionales alemanas de los siglos XVII y comienzos del XVIII. Se encuentra en este corpus también la llamada “melodía o tono del Paraguay” que fue empleada por misioneros jesuitas en los célebres pueblos y reducciones guaraníes que la orden mantuvo en territorio trasandino. Sobresalen en este repertorio, además, dos canciones cuya función se relaciona con los parlamentos o huepines entre winkas y jefes mapuches, lo que evidencia el interés de los jesuitas por lograr en la Araucanía una paz que les permitiera llevar adelante sus planes de reducciones que, finalmente, nunca llegaron a concretar. Este repertorio fue aplicado tanto al territorio continental mapuche como al insular huilliche en el Archipiélago de Chiloé, en donde el resultado evangelizador fue tan exitoso que llegó a ser conocido como “el jardín de la cristiandad”. Aunque Havestadt señala como instrumento acompañante de estas canciones algún instrumento de teclado –órgano y clavecín–, la verdad es que, en la práctica, este repertorio se acompañaba con los instrumentos que estuvieran a mano. Ya hacia fines del primer tercio del siglo XVII, había llegado hasta las islas el hermano jesuita, y ejecutante de viola da gamba, Luis Berger con el especial encargo de la superioridad de introducir la música y la enseñanza de instrumentos de cuerdas. Esto nos hace suponer que una versión como la que en esta oportunidad se presenta pudo ser posible. En general estas canciones poseen un ámbito melódico reducido, lo que junto a frases breves, simétricas y de ritmo muy regular, las hacen fácil de aprender y cantar en grupo. Existen, sin embargo, una o dos canciones que escapan a este molde, constituyendo un material que puede ser abordado por cantantes solistas más avezados. El cancionero Chilidugu, como se le conoce actualmente, es el único repertorio catequético colonial, en todas las Américas, que se ha conservado en sus componentes melódico y textual. Luego de su estreno y grabación, en 1997, por un coro de niños de la comunidad huilliche de Compu, Quellón, dirigido por el desaparecido músico Gabriel Coddou E. junto al conjunto Syntagma Musicum de la Usach, estos cantos han sido abordados y registrados en diversas latitudes. Sin embargo, constituye un repertorio estrechamente asociado a aquellos niños cantores que, como los actuales niños cantores huilliches de Molulco y los niños violinistas de la comuna de Quinchao, han sido, quizás desde siempre, los principales destinatarios y más genuinos intérpretes. Víctor Rondón Musicólogo editor Cancionero Misional Chilidugú ************************************************** La música de los misioneros jesuitas en el Viejo y Nuevo Mundo (Notas sobre el concierto del 14-15 de enero) Este concierto nos presenta un recorrido sonoro por el escenario musical imaginario de un jesuita del siglo XVIII. La producción de sonatas, conciertos y recercares, por ese entonces parte de las prácticas musicales de los ambientes eclesiásticos europeos, nos permite hacer una recomposición de la escena estética vivida por muchos de los jesuitas que llegarían a desarrollar las misiones de la Compañía en tierras americanas. Un caso de particular relevancia es el del organista y clavecinista Domenico Zipoli, que en Italia había sido discípulo del gran Pasquini. Este, a su vez, compartió los preceptos estético-musicales que iban acuñándose en los ambientes de la Arcadia romana, cenáculo en el cual participó junto a compositores de la talla de Arcangelo Corelli o Alessandro Scarlatti. Tales influencias se dejan sentir en la música vocal e instrumental realizada por los jesuitas en el nuevo concierto americano. En efecto, en dichas obras es fácil reconocer la matriz formal de la sonata, el concierto y la cantata italiana. Los usos y funciones asignadas a este repertorio en tierras americanas impuso, sin duda, el recurso de la adaptación de texto, instrumentación y hasta forma. Todo ello era, en el contexto misional, una herramienta elocuente, persuasiva y “dulce” para el logro de lo que el historiador Fernando Mires ha denominado “la colonización de las almas”. Esta última idea es la que inspira el título del concierto. En él se reúnen en un mismo escenario –el de la propia Iglesia de la Contrarreforma- los ecos y destellos de la rica vida musical europea presentes en la memoria de los misioneros, ya muy lejos de sus tierras de origen. Un doble contraste con el mensaje de salvación y la oración puesta en música se produce al comparar el repertorio jesuita con las manifestaciones contemporáneas de la música practicada en América pero lejos de las misiones, en catedrales y conventos de las grandes metrópolis de la colonia: Lima, Quito, Santa Fe de Bogotá, Guatemala o Nueva España. Pero también allí resonaban –y aún con más fuerza- los ecos y modas de la lejana Europa: Corelli en México, Ceruti en el Perú… Cerramos este concierto con un último giro en el movimiento infinito de la imaginación entre geografías y tiempos distintos, Europa y América, ayer y hoy: las canciones catequéticas del padre Havestadt, inventadas y enseñadas en las tierras mapuches del sur chileno. Luego las recordaría (desde la memoria acaso melancólica del misionero, con cuánto nuevo concierto e inventiva, no lo sabemos…) y terminaría de anotar en el colegio jesuita en Santiago de Chile. Años más tarde, en 1777, serían publicadas en el retiro final, ya de regreso en su Alemania natal. Este programa de concierto es también un homenaje a la memoria musical del proyecto evangelizador y misionero jesuita en la colonia. Este objetivo se cifra especialmente en la presentación de una pequeña parte de la obra del padre Havestadt, surgiendo un sorprendente vínculo con la historia de Achao, de su iglesia de origen jesuita y de la tradición misional chilota. Este cura músico realizó una inédita “misión circular transandina”. En efecto, entre octubre de 1751 y marzo de 1752 el misionero recorrió, con un altar portátil y a lomo de mula, más de 600 leguas en zonas cordilleranas chilenas y argentinas, entre el río Maule y el Volcán de Villarrica, al norte y al sur de la misión araucana de Santa Fe. Es probable que allí haya comenzado a acuñar su proyecto de realizar un catecismo en lenguas autóctonas con melodías europeas. Observando en clave histórica las tradiciones musicales vigentes en la devoción católica del pueblo chilote y en la renovada práctica de las “misiones circulares” bajo la iniciativa de la Parroquia de Achao, quizás podamos avanzar un punto en la comprensión de los propósitos que declaraba este “misionero circular” con su Chilidúgú: "red para coger por medio de ella las almas". Sergio Candia H. ****************************************************** ********************************************** Lunes 12 –Parroquia de Achao / 20:00 hrs. Martes 13 – Parroquia de Dalcahue / 20:00 hrs. **** La Música del Jardín de la Cristiandad Cancionero Misional Chilidugú del jesuita Bernardo Havestadt (1714-1781) Coro de Niños Huilliches de Molulco Dir.: Gabriel Coddou K. Nicol Andrade — Gustavo Aguila Guenteo — Bárbara Antiman — Camila Antiman Camila Bravo Nahuelquin — Loreto Cuyul — Roxana Cuyul — Camila Díaz — Valentina Díaz Jenifer Guenteo — Jonathan Guenteo — Yaritza Kalbun — Jimena Lincoman Pedro Pablo Loncuante — Kasandra Mardónes — Carolina Márquez Cunil Macarena Navarrete Remolcoy — Hector Necul Levipani — Jessica Olivera —Jessenia Sanhueza Araceli Silva Coñocar — Tabita Velásquez Cuyul Liceo Insular de Achao y Villa Quinchao Dir.: Oscar Andrés Zapata Bárbara Tapia Balladares — Camila Unquen Unquen — Carolina Llancao Barraza Diego Oyarzún Aguilar — Felipe Hermosilla Rivera — Francisca Acosta Bustamante Gabriela Vargas Curguan — Javiera Adrián Barría Macarena Gallegos Ralil — Marcia Hueicha Villegas Programa: 1. Quiñe Dios — 2. Cume que che ñi 3. Dios ñi votm — 4. Vill dgu mo 5. Duamtumn Vill — 6. Ventenlu 7. Quiñe Dios — 8. Duamtumn 9. Hueda que Che — 10. A Señor Dios 11. Aiúbige — 12. Ayueimi 13. Jesus cad — 14. Santo Angel em 15. Acui — 16. Mari Mari 17. Vau mlei Vau — 18.Cad búrenieve 19. Ufchigepe ******* ***************************************************************************************** Miércoles 14 - Parroquia de Achao / 20:00 hrs. Jueves 15 – Parroquia de Castro / 21:00 hrs. **** La colonización musical de las almas La música de los misioneros jesuitas en el Viejo y Nuevo Mundo Estudio MusicAntigua Pontificia Universidad Católica de Chile Soprano: María José Brañes Viola da Gamba: Gina Allende — Humberto Orellana — Consuelo De Cea Violín: Raúl Orellana Flautas: Sergio Candia — Elke Zeiner Clavecín: Camilo Brandi Guitarra barroca y tiorba: Eduardo Figueroa Programa I Ecos de Roma BERNARDO PASQUINI (1637-1710) Ricercare Secondo Tuono – Roma, ca. 1700 ARCANGELO CORELLI (1653-1713) Del Concerto Op.6/8 “Fatto per la notte di natale” Vivace - Grave - Allegro - Largo /Pastorale DOMENICO ZIPOLI S.J. (1688-1726) Sonata II en Sol menor – Roma, 1716 Preludio. Largo-Corrente. Allegro-Sarabanda. Largo-Giga. Allegro II Ecos americanos más allá de las provincias jesuíticas SANTIAGO DE MURCIA (¿? – ca. 1732) Pasacalles y obras (piezas corellianas para guitarra) – México, ca. 1732 Preludio grave - Giga. ANÓNIMO Canzona a dos con acompañamiento Archivo Seminario San Antonio Abad, Cuzco III Sonidos en los escenarios de la misión americana JOSÉ DE ANCHIETA S.J. (siglo XVI) “Venid a suspirar con Iesú amado” – Misiones en Brasil / Cancionero de Elvas, Portugal DOMENICO ZIPOLI S.J. Pastoral para órgano (contrahechura para espineta y violones / Estudio MusicAntigua) F. SPEE (siglo XVII) “Als in Jappon” - “Im grünen Wald“ Atribuida a DOMENICO ZIPOLI S.J. “Zuipaquî, Santa María” - Misiones de Chiquitos, Bolivia, ca. 1750 ANÓNIMOS Morenito niño - Misiones de Chiquitos, Bolivia, ca. 1750 Letanía a Santa Cecilia – Misiones Guaraníes, Bolivia, ca. 1750 ANÓNIMO (probablemente MARTIN SCHMIDT S.J.) Pastoreta “Ychepe Flauta” - Misiones de Chiquitos, Bolivia, ca. 1750 Adagio – Allegro – Vivace - Allegro BERNARDO DE HAVESTADT S.J. (1714-1781) Cancionero Chilidúgú, Misiones jesuitas en la Araucanía, ca. 1756 / Publicado en Westfalia, 1777 “Duamtumn” – “Jesús cad” – “Cad burenieve” ****** **************************************************************************************** Viernes 16 - Parroquia de Achao / 20:00 hrs. **** Liturgia musical de cierre del Festival: Jornada de cánticos y rezos colectivos Repertorio religioso vigente en comunidades de Chiloé Ceremonia religiosa que consiste en una procesión de entrada con pasacalles, cantos de introducción al Evangelio que se proclamará y oraciones de peticiones intercaladas con cantos, así como también acción de gracias a través de Gozos característicos de los lugares de procedencia de los participantes. Siguiendo la costumbre en Chiloé, todos estos cánticos de los rezadores son realizados acompañados por la asamblea reunida en el templo. Intenciones
Participaciones
Cantores - Rezadores de Chiloé
Banda de Pasacalles de Quinchao Antonio Culún, Carlos Culún, José Álvarez, Marcia Álvarez, Melisa Legue, Francisco Culún ****** Publicar entrada (Ver notas sobre los intérpretes) *************************************************************** Early Music - RSS Oxford Journal Project MUSE: Early Music - Latest Issues |
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